Increíblemente, no solo estamos viviendo uno de los otoños más secos de la historia de Londres (y uno de los que más ha llovido en Málaga), sino que todavía nos amanecen días con el cielo azul limpio y una temperatura bastante agradable.... Así que corriendo a Richmond, que creo que es el único parque grande que aún no habíamos visitado.
Grande es poco... como dice Pablo...."mamá, aquí cabe Málaga entera dentro." Dependiendo de la puerta que entres, verás unas cosas u otras. Nuestra intención era alquilar unas bicicletas. Pero ocurre que pienso que los domingos están hechos para descansar y reponer fuerzas, y no para seguir dándose cuerda que para eso ya está el resto de la semana. De modo que, entre que no salimos muy temprano, que el parque está a casi una hora de casa, y que no teníamos muy claro cómo llegar, cuando por fin entramos por la puerta del parque era ya demasiado tarde para bicis (teniendo en cuenta que ahora a las cuatro es prácticamente de noche). La pena es que sólo me he traído la cámara compacta, pero no importa, por el camino vamos parando para hacer algunas fotillos.
Vemos vistas increíbles, como esta....
Fijaros donde está ya el sol a las dos de la tarde!
Continuamos bajando para buscar las bicis (por si acaso otro día) y de repente nos llevamos una gran sorpresa.... allí están los ciervos!!
Una amiga que vive cerca ya me había avisado de que los ciervos campean a sus anchas por el parque, pero la verdad es que no esperaba ni que fuesen tantos ni que se acercasen tanto a las personas. Estos son los ciervos grises (hola Idni).
Como veis, están muy muy cerca y muy tranquilos, aunque de repente uno se pone a correr y trotar y todos los demás lo siguen.
Después de un buen rato entre los ciervos miramos hacia el horizonte y vemos que a lo lejos hay otra manada... esta vez de ciervos rojos!.
Otro buen rato con ellos...
Y continuamos nuestro paseo, eran ya las tres y algo y mirad cómo estaban las sombras...
En la primera estamos mi sombra (adivinad) y yo; en la segunda, los cinco.
Y bueno, ya nos vamos, ha sido cortito pero lo hemos pasado genial y ha merecido mucho la pena. El sol nos despide con algunos reflejos en el río, la próxima vez me traeré la "cámara grande" como le dicen los niños...










